Lo que revelan las pruebas PISA 2025.


En septiembre del año en curso se conoció el informe de las pruebas PISA aplicadas en 2025, titulado PISA 2025 Results: Future-Ready Students (Resultados PISA 2025. Estudiantes preparados para el futuro). Su divulgación generó preocupación a nivel mundial debido a la disminución generalizada de los puntajes en las competencias evaluadas con respecto a PISA 2022. El promedio en matemáticas pasó de 472 a 463 puntos; en lectura, de 476 a 461; y en ciencias, de 485 a 482. Esta reducción refleja una disminución en el nivel de adquisición de conocimientos y habilidades clave por parte de los estudiantes de 15 años.
La evaluación contó con la participación de 760.000 estudiantes en todo el mundo. En Colombia fueron evaluados 7.268 estudiantes pertenecientes a 266 instituciones educativas. PISA clasifica a los estudiantes según el Índice de Estatus Económico, Social y Cultural (ESCS), dividiéndolos en cuatro grupos de acuerdo con su nivel socioeconómico: estudiantes desfavorecidos, segundo cuartil, tercer cuartil y estudiantes favorecidos.
Los resultados de Colombia también generaron controversia. Aunque el país continúa ubicándose por debajo del promedio internacional, al comparar los resultados de PISA 2025 con los de 2022 se observa que lectura pasó de 409 a 399 puntos; ciencias, de 411 a 414; y matemáticas, de 383 a 381. Ante este panorama, el gobierno de De la Espriella, algunos congresistas y diversos analistas atribuyeron los resultados al modelo de educación pública y al desempeño de los docentes oficiales, planteando la necesidad de adoptar políticas educativas más exigentes e, incluso, de trasladar mayores recursos al sector privado.
Sin embargo, una lectura objetiva del informe permite llegar a conclusiones diferentes. Al comparar los resultados nacionales con los promedios generales de PISA, Colombia evidencia más un estancamiento que un deterioro significativo. Además, las diferencias socioeconómicas en el desempeño se redujeron principalmente debido a la disminución de los resultados de los estudiantes favorecidos, quienes registraron caídas de 13 puntos en matemáticas, 17 en lectura y 11 en ciencias. Asimismo, el 9% de los estudiantes desfavorecidos fue clasificado como académicamente resiliente, categoría que reconoce a quienes logran un alto desempeño académico pese a condiciones socioeconómicas adversas.
Por otra parte, el informe señala que Colombia presenta, frente al promedio de la OCDE, una brecha cercana a los 17 puntos porcentuales en indicadores relacionados con la insuficiencia de personal de apoyo en las instituciones educativas. A su vez, los estudiantes colombianos reportaron que la mayoría de sus docentes muestran interés por su aprendizaje y continúan enseñando hasta asegurarse de que comprenden los contenidos trabajados.
Estos hallazgos cuestionan las afirmaciones que señalan a los colegios y docentes oficiales como los principales responsables de los resultados obtenidos. En primer lugar, las instituciones públicas concentran principalmente a los estudiantes desfavorecidos y a una parte importante de aquellos ubicados en niveles socioeconómicos intermedios, mientras que la mayor disminución del desempeño se presentó entre los estudiantes favorecidos. En segundo lugar, es razonable inferir que una parte significativa del 9% de estudiantes desfavorecidos académicamente resilientes se encuentra matriculada en establecimientos educativos públicos. En tercer lugar, la brecha en la disponibilidad de personal de apoyo responde, en gran medida, a decisiones de política educativa relacionadas con la asignación de recursos y de personal para las instituciones oficiales. Finalmente, el estudio reconoce un elevado nivel de compromiso de los docentes colombianos, una proporción significativa de los cuales trabaja en el sector público.
Por supuesto, el informe PISA 2025 puede dar lugar a múltiples interpretaciones dependiendo de la perspectiva ideológica desde la que se analice. Sin embargo, los datos no dejan lugar a dudas respecto a que el Marco Multidimensional del Aprendizaje definido por la OCDE reconoce que las brechas socioeconómicas influyen en las oportunidades, los recursos y los apoyos que reciben los estudiantes antes y durante su trayectoria escolar, constituyéndose en uno de los predictores más consistentes del desempeño en ciencias, lectura y matemáticas. Lo preocupante es que el gobierno de De la Espriella parece más interesado en confrontar al magisterio y trasladar recursos públicos de la educación al sector privado que en atender la problemática educativa en todas sus dimensiones.
Todo el debate que surgió tras conocerse los resultados de las pruebas PISA dejó en evidencia el poco interés por abordar el problema educativo en su verdadera magnitud, pues gran parte del intercambio de opiniones se ha limitado a las críticas tradicionales contra los sindicatos. Las brechas socioeconómicas no son concepciones abstractas; por el contrario, constituyen condiciones materiales que influyen de manera determinante en las probabilidades de éxito o fracaso escolar de un estudiante.
Por otra parte, este informe, a diferencia de los anteriores, ofrece elementos para cuestionar aspectos del modelo educativo predominante, al tiempo que reconoce la labor docente en Colombia. Asimismo, pone en contraste los resultados de países como China y Estados Unidos: mientras el primero sobresale por ocupar posiciones de liderazgo en las evaluaciones, el segundo se mantiene alrededor del promedio internacional. En este contexto, no se comprende la obsesión del gobierno nacional por seguir el modelo estadounidense de las charter schools, si sus resultados muestran señales de estancamiento.